922 220 000 - 928 139 393 - 649 445 445 info@seranca.com

Hace unos días, diversas zonas de la península fueron afectadas por la gota fría, un fenómeno atmosférico que suele ocurrir al comienzo del otoño y la primavera y que consiste en la caída de fuertes lluvias, provocando inundaciones y pérdidas tanto humanas como materiales entre la zona de Murcia y Alicante.

Las primeras consecuencias son casi inmediatas; la pérdida de hogares y vienes materiales como coches, así como el desperfecto de las fachadas y calzadas. Se estima que más de 20.000 personas, de las 30.000 estimadas, han solicitado alguna reclamación con relación con este suceso. Sin embargo, como cualquier fenómeno meteorológico de gran envergadura, hay problemas que, si bien se desencadenan tras el suceso, sólo muestran sus consecuencias a largo plazo, y tiene que ver con la aparición y el perjuicio que producen las plagas de insectos.

En concreto, el mosquito. Las riadas no sólo han dejado inundadas grandes zonas, sino que además han arrastrado y acumulado la basura dentro de la población y quitado la vida a cientos de animales a aún, a día de hoy, se encuentran atrapados en el fango. Todo esto favorece considerablemente la aparición de insectos.

En el caso del mosquito, la presencia del agua estancada o empozada es vital para su reproducción, ya que es aquí donde colocan sus larvas y concluyen su periodo de gestación en apenas unos días. Además, los expertos señalan a una especie de este insecto, los “mosquitos marjales”, como una especie a tener en cuenta ya que pueden poner huevos en secos que, al entrar en contacto con el agua, nacen de manera instantánea. Los mosquitos atacan a personas para alimentarse de su sangre, y el mayor riesgo que trae su presencia es la transmisión masiva de enfermedades. Si bien la campaña para recoger las zonas afectadas ha comenzado, el alto estado de putrefacción de algunos cadáveres de animales está atrayendo a más insectos que, de acumularse e instalarse, provocarán desperfectos en cosechas y en hogares.

Los ayuntamientos de las zonas afectadas están ya manos a la obra para desaguar todas las zonas lo antes posible y solucionar el problema cuanto antes. Aún así, cualquier ayuda es vital para lidiar con el principal aliado de las plagas; el tiempo.