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Cómo pueden influir los roedores en la actividad económica y sanitaria de su negocio.

La FAO, estima en al menos un 10%, las cosechas destruidas por plagas de roedores; en otras magnitudes, se habla de la destrucción anual de más de 33 millones de toneladas de alimentos
en cualquiera de las fases en las que se encuentren, desde la propia cosecha hasta su llegada a los lineales de los supermercados.

Miles de millones de € perdidos y lo que es mucho peor, la destrucción de cosechas y alimentos que, en países frágiles, puede ocasionar graves crisis alimentarias. Su presencia, también tiene un alto impacto económico por los daños estructurales que provocan, en USA estiman unos costes anuales del orden de los 19 mil millones de dólares, mientras que en el Reino Unido hablan de más de 200 millones de libras esterlinas en pérdidas por el mismo concepto.

De otro lado, los roedores son portadores o reservorios de múltiples patógenos que son la causa de una amplia gama de enfermedades y que de una forma u otra afecta a toda la población mundial.

Un par de datos para ilustrarlo: la esquistosomiasis, una de las 40 enfermedades de las que son portadoras las ratas, ha infectado a más de 200 millones de personas o que las ratas de alcantarilla, según un estudio realizado en UK estaban contaminadas con 13 tipos de parásitos distintos, de las 510 ratas de la muestra todas tenían pulgas.

Pero veamos más en detalle algunos de los daños económicos y amenazas a la salud que pueden producir la presencia de roedores en sus instalaciones:

Impacto económico de las plagas de roedores

Daños eléctricos

Ratas y ratones se ven especialmente atraídos hacia los cables ya que la cobertura es muy fácil de roer. Esto puede generar cortocircuitos e incendios y como consecuencia, parones en cadenas de producción, caída de comunicaciones y servidores, rotura de la cadena de frio, daños en los sistemas de climatización, etc.

Daños estructurales y materiales

Los incisivos de los roedores son de crecimiento continuo, de ahí su necesidad de estar royendo constantemente. Tuberías, conductos, bajantes, suelos técnicos, falsos techos, tabiques, documentos archivados, muebles… pueden ser sus víctimas habituales.

Pérdidas de materias primas y producto terminado

Los hábitos de alimentación de ratas y ratones son diferentes; las ratas suelen realizar ingestas abundantes mientras que los ratones comen muy poca cantidad en muchos puntos distintos. A esto hay que unir la necesidad continua de roer como comentábamos en el punto anterior.

Contaminación de alimentos

Y no solo de los propios alimentos, también de mesas de preparación, envases y cadenas de envasado

Pérdida de imagen y reputación

Todos recordamos un vídeo en el que se veía como un ratón se paseaba por el escaparate de una conocida franquicia de panaderías. La presencia de un roedor en cualquier tipo de producto, máxime si este es alimenticio, produce una sensación generalizada de rechazo de la marca y pude convertirse en viral gracias a las redes sociales. E incluso llegar a la interposición de importantes demandas económicas.

Absentismo laboral

Su presencia en empresas provoca estrés en los trabajadores, crea mal ambiente, disminuye la productividad e incrementa el absentismo laboral.

Sanciones administrativas

Las distintas administraciones municipales, autonómicas y estatales establecen distinto tipo de sanciones ante la presencia de roedores en cualquier tipo de empresa, sanciones que incluso pueden llegar al cierre de las instalaciones y tipificarse como delito contra la Salud Publica.

Impacto en la salud de las plagas de roedores

Asma

Si bien se ha asociado más a la presencia de cucarachas, estudios recientes sostienen que la presencia de roedores en entornos domésticos favorece la aparición de cuadros alérgicos que pueden degenerar en asma en adultos y con más intensidad en niños.

Esquistosomiasis

Esta enfermedad parasitaria de origen hídrico, esta transmitida generalmente por caracoles de agua dulce, aunque también las ratas funcionan como reservorio y contaminan a los humanos a través de las heces. Según la OMS es la segunda enfermedad parasitaria después de la malaria.

Leptospirosis/Enfermedad de Weil

Es una enfermedad de origen bacteriano que se transmite a través de la orina de animales infectados, entre los que se incluyen los roedores. Aproximadamente un 10% degenera en la Enfermedad de Weil, este desarrollo puede provocar fallos multiorgánicos, hemorragias internas o incluso la muerte.

Salmonellosis

Otra enfermedad producida por bacterias, en este caso la Salmonella entérica y sus mas de 2500 variantes serológicas. El contagio a humanos se suele producir al ingerir alimentos o bebidas contaminadas con heces de roedores. Otra variante con serotipo Typhi provoca fiebres tifoideas. Se calcula que afecta a unos 27 millones de personas al año.

Fiebre por mordedura

También provocada por bacterias del género Streptobacillus y Spirilum. Normalmente se contagia por mordedura o arañazos de ratas, ratones o ardillas, entre otros roedores. Dependiendo de la bacteria puede producir distintas sintomatólogias.

Peste

Sin duda, la que mas literatura ha generado, debido a las grandes epidemias que ha producido a lo largo de la historia. Esta provocada por la bacteria Yersinia pestis que se encuentra en las pulgas que parasitan a las ratas. Si bien se ha demostrado que las propias ratas también funcionan como reservorios a largo plazo.

Hantavirus

En este caso, el agente transmisor es un virus de la familia Hantiviridae que engloba varios virus ARN. Normalmente se contagia por inhalación de polvo en lugares con alta concentración de excrementos y orines de roedores, también puede contagiarse por su mordedura.

Fiebre de Lassa

Originada por un grupo de virus primitivos conocidos como Arenavirus. Algunos de ellos provocan enfermedades con alta mortalidad como la fiebre de Lassa. Se conocen como mínimo 8 de ellos y cada uno está asociado a una zona geográfica y a una especie de roedor distinto. Se transmite al entrar en contacto con comida o artículos contaminados por excrementos de ratón y también por inhalación.

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